martes, 5 de mayo de 2015

Características del busto romano.

CARACTERISTICAS  DEL BUSTO ROMANO

ORIGENES:

El retrato se considera como una de las manifestaciones más originales del arte romano y tradicionalmente se piensa que es una creación romana aunque las raíces están en la tradición del último helenismo, periodo en el cual se avanzó en la individualización  de los retratos. Una segunda raíz la encontramos en los retratos funerarios etruscos (siglos VII y VI a.C.).



Una tercera fuente estaría en una costumbre típicamente romana llamada imagines maiorum, costumbre de la clase patricia de hacer máscaras de cera de sus difuntos, para conservarlas en sus casas y llevarlas en las ceremonias religiosas funerarias, éstas máscaras se realizaban en bronce u otros materiales.


Buenos ejemplos son el grupo de Catón y Porcia y la escultura conocida como Brutus Barberini, que es la representación de un patricio llevando dos bustos de sus antepasados en la procesión.

Si los retratos del mundo griego eran casi exclusivamente de varones y mujeres famosas, de personas que habían ganado reputación como atletas, poetisas, filósofos, gobernantes y oradores, los retratos romanos podían ser de cualquier persona que tuviera medios, relaciones familiares o una cierta distinción para poder encargarlos.

La gente de Roma quería la imagen precisa de una determinada persona. Bajo la influencia del arte griego, los escultores que trabajaban para los romanos modificaban muy a menudo su estilo de retrato y hacían que sus personajes parecieran más bellos o más poderosos de lo que realmente eran, pero sin sacrificar sus características particulares. Y buscaron plasmar, no sólo el físico, sino también el alma, el carácter. Llegaron así, al retrato sicológico.


Cultivaron el retrato de cuerpo entero —de pie, sentado (sedente) o a caballo (ecuestre)—, o sólo de la parte superior del cuerpo; es decir, en busto. En los primeros tiempos, y hasta la época de Augusto, el busto sólo comprendía hasta el cuello; en el siglo II son frecuentes retratos de media figura. Aunque en la actualidad han perdido el color, normalmente eran policromados hasta el siglo II.


A partir de entonces, fueron monocromos. El material más común fue el mármol, aunque también se utilizó el bronce.
Evolución del retrato romano
Época Republicana (hasta el año 31 a. C).

Aunque fue, parece en su mayoría, obra de artistas de Grecia, la exigencia de realismo del gusto romano formado en las imagines maiorum, y la personalidad grave y serena de las personas retratadas, dan a estas esculturas un tono fuerte, enérgico y decidido, que falta en los retratos griegos.


Presentan un tipo de busto corto, triangular, en el que no se ve el vestido. El cabello es corto, muy plano de talla, casi sin peinar. Entre los ejemplos más notables (aparte del grupo ya mencionado de Catón y Porcia), figuran los retratos de Pompeyo, Cicerón yJulio César, todos del siglo I a. C.

Muy representativo de la escultura republicana, aún siendo realizado a comienzos del Imperio, es el también citado de Brutus Barberini, llevando los retratos de sus antepasados.
Época de Augusto (31 a.C.-14 d.C.)


El papel preponderante que en la vida romana ejerce la personalidad de Augusto, tiene su inmediato reflejo en el arte del retrato, que además, experimenta en este período la máxima influencia del arte griego. El idealismo aflora en los numerosos retratos oficiales de Augusto, exaltado por los artistas. Empieza a tener importancia el retrato oficial, el cual irá incrementándose durante la época imperial.



De Augusto se hicieron retratos excelentes, que querían ser testimonio de un gobierno perfecto. El idealismo obedece ahora, no sólo a un criterio estético, sino político. Augusto tenía que aparecer a los ojos de todo el mundo como un gobernante perfecto, poderoso, inteligente, bueno…

Puede que el Augusto, de Prima Porta, sea el más representativo de sus retratos; en él, es obvia la influencia del Doríforo griego, con el típico contraposto, aparece con vestido de cónsul cum imperium y en gesto de arengar: lleva manto consular y se protege el pecho con una coraza con motivos alegóricos. También hay retratos de Augusto como Pretor (con el rollo de la ley en la mano, y envuelto en la toga), como Pontifex Maximus (cabeza cubierta con el manto y en actitud oferente), y Heroizado (con la corona de laurel).


Lívia, esposa de Augusto, aparece igualmente idealizada en muchos retratos oficiales. Otras mujeres fueron también retratadas, siendo estos retratos fuente valiosa para el estudio de las costumbres, la moda y el peinado.
Época del Imperio (del año 14 d.C. hasta el siglo V d.C.)

El poder creciente de los emperadores no tardó en derivar a su divinización. Ya en época de Augusto, se representaba a César desnudo y se le daba el calificativo de divino. Al morir Augusto, se constituyeron “cofradías” para honrar su memoria y a su sucesor, Tiberio, le levantaron en vida templos en su honor.


A mediados del siglo I d.C., el emperador Claudio fue divinizado durante su reinado. Resultado de todo esto fue la creación de un tipo nuevo de retrato en el que se representó al emperador desnudo o semidesnudo y coronado con laurel, o bien con atributos divinos como el águila de Júpiter, el padre de todas las divinidades. Junto a estas estatuas apoteósicas del emperador divinizado, encontramos representaciones de éste como la clase patricia romana (retrato togatae).

En el siglo I, la divinización del emperador no se tradujo en la idealización del rostro, el cual siguió presentando los rasgos específicos de la persona (retratos de Tiberio y Claudio).


En el siglo II se mantiene el mismo tipo de retrato del emperador aunque con tendencia creciente a un mayor realismo del rostro (Trajano); a partir de Adriano se generaliza el uso de la barba, utilizándose la técnica del trépano en la representación de los cabellos (se agujerea profundamente el mármol para crear efectos de claroscuro).   

 El retrato de Caracalla ya de comienzos del siglo III, es una obra maestra muy representativa (movimiento lateral de la cabeza, barba, busto hasta los pectorales, etcétera), que nos muestra el rostro enloquecido y cruel del emperador.

En bronce, ha llegado hasta nuestros días, la excepcional estatua ecuestre Marco Aurelio. A partir de la segunda mitad del siglo III, el retrato empieza a transformarse en un sentido anticlásico. El fino modelado anterior desaparece, y en cambio, se subrayan los rasgos esenciales de la fisonomía; los bustos se simplifican y esquematizan; la expresión del rostro es intensa, pero el modelado es seco y duro; se apunta cierto hieratismo y una tendencia creciente hacia aquello que es colosal. Estas son las características del retrato deConstantino y de sus sucesores, en los cuales comienza a gestarse ya el retrato bizantino.
                                                                
                               
                                   VIDEO  ROMANO




                            

                                                                       

¿QUÉ ES UNA RELIGIÓN INICIÁTICA?


Definición: 
  • Religiones indoeuropeas, contemporáneas del Cristianismo, que afirman la necesidad de acceder a niveles superiores de conocimiento. Por lo tanto, es un modo de vivir una religión, a lo largo de la historia. El secretismo y exclusivismo de algunas de estas religiones, conlleva una serie de ritos iniciativos y frecuentemente con un periodo de preparación y de pruebas. Las ceremonias reciben el nombre de misterio.

Historia en Grecia y Roma: 

  • En Grecia comenzaron a tener muchos seguidores del Oriente Próximo, como los dioses frigios o los egipcios. Sin embargo, algunos expertos puntualizan que el culto a estas divinidades no muestra características iniciáticas en sus lugares de origen, sino que parecer adquirir estas características al llegar a Grecia. Opinan que la expansión se debía a que la mitología grecorromana clásica no implicaba al individuo en sus creencias, mientras que las religiones iniciáticas acogían al creyente proporcionándole protección y promesa de felicidad. 
  • En Roma su origen se remonta a la Antigua Grecia, fueron introducidos con nombres peculiares dependiendo del lugar donde se realizara. También prosperaron cultos con antecedentes egipcios aunque helenizados. 








TIPOS DE MOSAICOS ROMANOS


  • Opus vermiculatum Piedras muy pequeñitas. Con ellas el artista podía dibujar con bastante precisión los objetos y las líneas.

  • Opus musivum, Mosaicos que se hacían para los muros.



  • Opus sectile, Se usan piedras más grandes y de diferentes tamaños. Se recortaban placas de mármol de diversos colores para componer las figuras.
  • Opus signinum, de Signia. Se obtenía con los desechos un polvo coloreado que al mezclarlo con la cal daba un cemento rojizo muy duro e impermeable. Este producto se empleó bastante en toda Italia y en Occidente para crear los suelos y como revestimiento de piscinas (estanques para peces), cubas de salazón, aljibes, etc.


  • Características: El arte del mosaico pasó con facilidad al orbe romano comenzando así un género artístico-industrial, del que hicieron una verdadera especialidad. Los mosaicos romanos son fáciles de descubrir para los arqueólogos y hasta el momento, su número es muy elevado, pero presentan una gran dificultad de conservación. Los romanos construían los mosaicos con pequeñas piezas llamadas teselas, de ahí que se refiriesen a ellos también como "opus tessellatum". Las teselas son piezas de forma cúbica, hechas de rocas calcáreas o material de vidrio o cerámica, muy cuidadas y elaboradas y de distintos tamaños. El artista las disponía sobre la superficie, como un puzzle, distribuyendo el color y la forma, aglomerándolas con una masa de cemento. Los mosaicos eran para los romanos un elemento decorativo para los espacios arquitectónicos. Cuando el arte del mosaico empezó a desarrollarse en Roma, se hacía sobre todo para decorar los techos o las paredes, y pocas veces los suelos, porque se temía que no ofreciera suficiente resistencia a las pisadas. Pero más tarde, descubrieron que se podía pisar sin riesgo y comenzó la moda de hacer pavimentos de lujo.
  • Varias tecnicas:
  1. Opus vermiculatum: de origen egipcio, se hacía con unas piedras muy pequeñitas. Con ellas el artista podía dibujar con bastante facilidad las curvas, las siluetas y toda clase de objetos que pudieran requerir más precisión. Lo llamaban así porque las líneas del dibujo recordaban las sinuosidades del gusano.  
  2. Opus musivum: que se hacía para los muros. Este término empezó a emplearse a finales del siglo III.
  3. Opus sectile: hechos con piedras más grandes y de diferentes tamaños. La técnica era recortar placas de mármol de diversos colores para componer las figuras geométricas, de animales o humanas. Era un trabajo muy parecido a la taracea.